:::: MENU ::::

Por fin un candidato natural, honesto y de izquierdas para Europa

“¿Se han alejado los ciudadanos de los socialistas o es que nos hemos alejado los socialistas de los ciudadanos?”

Ayer se presentó la candidatura socialista para las elecciones europeas en Madrid. En este acto participó Martin Schulz, el candidato común de todos los socialistas europeos a presidir la Comisión Europea.

El orgullo que sentimos muchos al escuchar a Martin fue enorme. Personalmente no le conocía y no tenía suficientes referencias para valorarlo. Me parece una persona magnífica y un líder moderno y valiente.

La forma de expresar sus planteamientos, utilizando por cierto un castellano brillante, ya dejaba claros muchos valores de su personalidad política: naturalidad, honestidad, humildad, cercanía y trabajo. Es un placer poco habitual en los últimos años escuchar a políticos hablar con un lenguaje natural y con una honesta humildad.

Del contenido del discurso destaco lo siguiente:

  1. Una autocrítica profunda, severa y valiente con la izquierda socialdemócrata europea y con el tacticismo cobarde e inútil que tanto daño ha hecho a los socialistas europeos y, sobre todo, a los ciudadanos europeos.
  2. Una propuesta para una Europa progresista, no solo de izquierdas, sino también progresista.
  3. Un compromiso sincero de lealtad a sus ideas y a las nuevas formas de hacer política que se merece la Unión Europea.

Autocrítica profunda

¿Se han alejado los ciudadanos de los socialistas o es que nos hemos alejado los socialistas de los ciudadanos?

Con esta preguntaba iniciaba Martin el análisis crítico sobre la actitud y posiciones de la socialdemocracia europea de los últimos 10 años.

No podemos volver a consentir que dirigentes de la izquierda socialdemócrata europea cedan a intereses de poderosos y especuladores, apoyando medidas como los rescates multimillonarios a bancos privados  o los cambios de las reglas del juego para desregular el sistema, abandonando la protección de los ciudadanos europeos.

“Solo si somos capaces de volver a sentir el dolor ajeno mereceremos ganar las elecciones”, así expresaba Martin la necesidad de recapacitar sobre la posición de la socialdemocracia.

 

Una Europa progresista, y no solo de izquierdas

El proyecto político de Martin, y de los socialistas europeos pretende diseñar una Europa progresista y ambiciosa.

La izquierda europea de los últimos 10 años ha basado su ideario político en posiciones extraordinariamente conservadoras, de izquierdas, pero conservadoras.

Es preciso dejar atrás posiciones como “defender la sanidad pública” o “defender la educación pública”, que son eminentemente conservadoras (de hecho incluyen la palabra “defender”, claro ejemplo de inmovilismo).

Frente a ello la izquierda europea debe tener la visión y la ambición de soñar con realismo con una sanidad pública europea, con una educación pública europea o con un salario mínimo europeo.

Estas si son posiciones progresistas, no solo de izquierdas, sino también progresistas y ambiciosas.

Esta es la Europa de Martin Schulz, una Europa dirigida a proteger a sus ciudadanos (especialmente a los jóvenes y a sus posibilidades de empleo) y a generar paz y prosperidad de forma equitativa.

Compromiso de lealtad con sus ideas

Los problemas de credibilidad que sufre la política tienen su origen en la mediocridad intelectual y profesional, en la falta de cumplimiento de los compromisos adquiridos y en la falta de coherencia entre las ideas y las decisiones llevadas a cabo entre quienes se dedican a esta noble tarea.

Contra todo esto lucha frontalmente Martin Schulz.

En primer lugar, estamos ante un humilde librero, un pequeño empresario local que llegó a ser alcalde de su pueblo. Paso a paso su potencia intelectual y profesional fue creciendo, llegando a ser un referente en su país y en toda Europa. Una correcta combinación de alto nivel intelectual y profesional y de honesta humildad es la fuente principal del liderazgo de Martin Schulz.

En segundo lugar, el cumplimiento de los compromisos adquiridos y la coherencia entre los ideales y las actitudes son dos principios fundamentales del planteamiento político de Martin.

“Digo lo que pienso”. Una frase tan sencilla como ésta define la personalidad política de nuestro candidato. Ya ha pasado el tiempo de los políticos guiados por acuerdos entre bambalinas y por tacticismos e intereses personales a corto plazo.

El futuro es de políticos que tengan liderazgo suficiente para ser libres, para decir lo que piensan y para hacer lo que dicen. La reforma cultural de la política europea va dirigida en esta dirección.

Procesos como las designación de líderes a través de elecciones primarias o los nombramientos del Presidente de la Comisión Europea por el voto del Parlamento, actúan como catalizadores de esta profunda reforma cultural hacia la modernidad política. Nadie mejor que Martin Schulz para protagonizar, con ambición y humildad, esta reforma.

IMG_3954

 


So, what do you think ?